Hoy me preguntaron, que es este lugar. Y aunque no supe bien que decir, creo que dije lo correcto:
Somos una tropa de desencajados. De soñadores, y de idealistas. Del grupo de los que siempre se sintieron raros. Diferentes. De los analíticos, de los autocríticos. Amigos de la relatividad. Los sentimentales. Los que a veces se esconden, incluso de sí mismos. Somos los cuenta gotas. Somos los que miran el fuego, la gotita y la ventanilla del micro en movimiento. Somos un puñado de extraños que se sienten solos. Que busca que todo encaje, que a veces no entiende nada. La banda de los que siente y de los que tienen miedo de no sentir. De los que no se quieren perder de nada. De los que miran. De los que observan, de los que viajan. De los nostálgicos. Somos los unidos por lazos invisibles y por miedos que todos alguna vez sentimos. Algunos escépticos. Un poco resignados, que nos dimos contra la pared, una y mil veces. Tal vez inmóviles por momentos. Somos el ejército de los que miran para afuera en un día gris, pero más miran para adentro y para el costado. De los que les gusta sentir el frío en la cara y a veces el ruido del mar. De los que se abrigan en las palabras y en la música. Y además, somos los racionales. Los que analizan y dan vueltas. Los que se están cayendo y miran para ver de dónde se atajan. Los que a veces se encierran. Los que muchas veces esperaron demasiado. Los que, un poco a los golpes, tuvieron que aprender a dejar ir y ahora lo hacen sufriendo menos. Los que tienen una pared enorme con ruido a frontón en un parque vacío. Los amigos de la siesta y los placeres terrenales, somos torpes. Los que creen que por algún lado hay alguien que te va a dar una mano, pero que hay que encontrarlo. Los que tuvimos una infancia complicada, y una memoria selectiva e independiente que no nos escucha. Grises y luminosos. Los que se ríen de sí mismos y de lo demás también. Los que a veces andan con ojos húmedos, y los que alguna vez tuvieron deseos de bajar los brazos. Los que no confían en cualquiera. Los que muchas veces se sintieron con el corazón lleno y los bolsillos vacíos. Los que tienen relaciones complicadas. Somos de los que antes esperaban, de los que aprendieron a no pedir. De los que se dicen complejos y simples; pero que en el fondo saben que todo debiera ser más simple, pero todavía no lo entendimos. Somos los que buscan. Somos los que no van a pasar por acá sin antes haber hecho un par de preguntas.










Me empastás la bujia

1 comentario:

Bianca Lamberti dijo...

me morí de amor con ese perro

Si lo amas déjalo ser, si lo quieres déjalo volar
olvidarte es recordar que es imposible
Ama a quien llora por ti
Soy solamente una chica, parada enfrente de un chico, pidiendole que la quiera
¿Por qué solo se tarda un minuto en decir hola y toda una vida en decir adiós?


Cagate en los machos! El hombre es problemático
y febril, el que no ronca, se mama y

el que esta bueno es un gil!

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