NO A SAN VALENTIN

Todo parecería indicar que febrero es sólo uno de los meses más calurosos del año, en el que hablamos de las altas temperaturas, de los precios caros en la costa, de si las vedettes de Villa Carlos Paz se pelean con las de Mar del Plata, pero ¡no! Hace algunos años, a febrero se le agregó algo más, algo que poco tiene que ver con las vacaciones: un festejo. Sí, uno que hizo que tomara otro rumbo, otra dimensión, otra importancia: el Día de San Valentín. ¡Bueh!, lo que nos faltaba, ya bastante teníamos con Halloween y las calabazas para que recibiéramos otra fiesta importada. Según encontré en Internet, hay varias teorías, nada nuestras, por cierto. Algunos dicen que es por el apareamiento de pájaros en los países nórdicos (festejar que alguien, aunque sea un pájaro, se aparee en estos tiempos duros que corren, no estraría mal, pero no me es suficiente); otros, en honor a la prohibición del casamiento de los soldados en la Antigua Roma, y así miles. Pero el punto es: ¿qué hacemos el 14 de febrero, Día de los Enamorados, o de Cupido, o de San Valentín, para soportar tanta dulzura, para esquivar decenas de corazones colorados sobrevolando la cuidad? Si estás con pareja estable y segura, con amor consolidado, dale para adelante con los bombones, los ositos de peluche, las tarjetas, los mensajitos de texto y todas la formas de incomunicación posible. Ahora bien, si recién empezás a salir con alguien, ¿qué haces? ¿Le regalás algo o quedás como una Susanita insoportable, tratando de casar al primero que se te cruce, o peor, si él te cae con un oso de peluche inmenso impregnado de su perfume y vos justo habías decidido cortarle la cara y te olvidaste de que era San Valentín? ¿Y si estás súper enamorada de tu pareja y él no te regala nada, es motivo suficiente para pegarle una patada en donde no le da el sol? O lo que es peor, ¿qué pasa si recién comienza la relación y vos le regalás un corazón divino lleno de bombones y él sale corriendo al grito de “esta mina está loca”? Realmente, San Valentín me pone un poco tensa, una no sabe cómo manejarse, si regalás, si no regalás, si lo pasás por alto. Es todo un tema. Yo detesto el exceso de “los días de”. Me siento como en la obligación de sentir cosas que no sé si tengo ganas. Sí, el amor es hermoso, maravilloso, hace bien al alma y todas esas cosas. Pero ¿es necesario festejarlo obligatoriamente una vez por año? Aunque una quiera evitarlo, el 14 de febrero aparece por todos lados, en la publicidad, en mails de tarjetas electrónicas que te llegan veinte días antes, haciéndote acordar que se aproxima San Valentín, los puestos de flores se llenan de rosas rojas (el color de la pasión), y esas cosas que realmente la desestabilizan a una si no está enamorada. ¡Por Dios! Ese bendito día, para lo único que sirve, es para darte cuenta de que estás sola. Ves parejas besándose por todos lados, pasacalles con declaraciones de amor en las esquinas, ofertas de dos por uno y promociones especiales en restaurantes. Es una pesadilla. Es como cuando tenés un atraso y ves embarazadas en todos los rincones. ¡Síiiiiiii!!, en San Valentín, si estás sola, seguramente es el día en el que más parejas felices ves por las calles, y eso, a mi gusto, es una injusticia total. Por eso, mis queridas amigas y con perdón al respeto que me merecen, les digo: “NO A SAN VALENTIN”. No a cualquier festejo impuesto que venga de afuera, basta de corazones por toda la cuidad, de besos marcados en la paredes, de chocolates con forma de corazón, de almohadones con forma de corazón, de peluches con corazones de peluche, de biromes en forma de corazón, de remeras que dicen “I love you”. ¡BASTAAAAA de dejarnos manejar por cosas que no nos pasan, chicas!


Por Maju Lozano

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Si lo amas déjalo ser, si lo quieres déjalo volar
olvidarte es recordar que es imposible
Ama a quien llora por ti
Soy solamente una chica, parada enfrente de un chico, pidiendole que la quiera
¿Por qué solo se tarda un minuto en decir hola y toda una vida en decir adiós?


Cagate en los machos! El hombre es problemático
y febril, el que no ronca, se mama y

el que esta bueno es un gil!

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